No quiero que se acabe!! Cronica Primal Scream La Riviera Madrid

Probablemente Primal Scream siempre lo he recordado como una de las bandas que más me han acercado al clímax musical. Su repertorio atraviesa desde el Rock sureño hasta la música electrónica, son un agitado coctel entre los Rolling Stones y New Order, pero nunca han dejado de reinventarse y sorprender con un estilo por encima de todo auténtico.

No es fácil tocar un lunes y llenar la sala (La Riviera) aunque seas Primal Scream y más tras la noticia que este año visitaran a uno de los festivales antológicos de nuestro país, el BBK Live.

Queda patente cuando analizas la edad media del público, que su primer disco cumple 30 años, poco veinteañero apareció por allí. Aunque en cuanto a la imagen de Bon Gillespie, no vamos a decir que ha estado metido en formón, pero sigue teniendo el físico extremadamente delgado y desgarbado que cuando comenzó su carrera como batería de Jesus and Mary Chain, nunca ha resplandecido su cuerpo atlético, pero desde luego sigue manteniendo la energía desbordante hasta el final de su show.

 

No pasó desapercibido que después 15 años juntos, Gary “Mani” Moundfield no estaba en el escenario junto a Primal Scream, para centrarse en su nueva etapa con Stone Roses, el cual ha sido sustituido por Simone Butler, que aparte de tocar el bajo a la altura de los Primal, da un toque sensual a la banda, algo que Mani no podía ofrecer…. Y bromas aparte, poco se sabe de ella exceptuando que lleva una vida como astróloga, actriz y  según informaciones que circulan, sobrevivió en el mar 66 días a la deriva.

Salieron al escenario de Madrid con toda una declaración de intenciones soltando su bomba atómica “Swastica Eyes” que aunque no hay duda de la energía visceral del tema, pillo al publico todavía un poco frio para exprimirla como se merece, este tema al final del concierto hubiera generado algún desmayo.

Acto seguido se salieron de su reportorio habitual y se marcaron una versión de 13th Floor Elevators “ Slip inside this house” , que fue una banda psicodélica formada en Austin, que existió desde diciembre de 1965 hasta 1969.

Pero para los que pensábamos que venían a presentar mayoritariamente su nuevo disco, la realidad fue que de las 14 canciones que escuchamos ayer, únicamente 2 pertenecen a su grandioso último disco Chaosmosis.

Empezó a sonar uno de los ritmos de batería más famosos de la historia del Rock, pero para el que le quedara alguna duda cuando sonaron los acordes de guitarra, nos pusimos el sombrero de cowboy para vibrar con Jailbird , es cierto que acostumbrados a sus conciertos en festivales se echaba de menos los grandes coros de voces gospel  e instrumentos de cobre que suelen acompañarles, que en este caso fueron suplidos por un gran teclista que creo toda una banda a base de teclados y maquinas multiefectos.

Es apasionante ver a Bob Gillespie como se va dejando llevar por la temperatura del concierto y poco a poco  empieza a desarrollar sus movimientos hipnóticos, arrastrando sus pies, danzando como si estuviera pisando charcos, con sus maracas sin dejar de zarandearse, empezó a sonar It´s Alright,It´s OK de su anterior trabajo More Light y volvieron a la época dorada de los Rolling Stones con Dolls encontrando mucha sinergia con la gente en los estribillos de la canción, sin olvidar la guitarra tan fulgurante y punzante que te mueve las caderas como si tuviera un mando a distancia conectado a tus piernas.

Y por fin tocaron una de sus nuevas canciones , Feeling Like a Demon Again, es como entrar en el mejor bar de striptease del mundo, dulce sensualidad, chicas bailando sobre una barra, capas de sonidos brillan centellantes y nos transportan al sonido de Manchester de aquellos maravillosos comienzos.

Nos llevaron 20 años atrás exactamente, para sonar una de sus canciones más soul, soplaba la harmónica, junto a los sonidos analógicos de Star del  discoVanish Point, y a la que doblamos la esquina nos mostraron otro de los grandes temas del nuevo disco 100% or Nothing, que desde que escuche sus primeros acordes reconocí que lo podía haber escrito el mismo Bernard Summer ( New Order) , desde mi punto de vista es todo un homenaje a la banda de Manchester.

El concierto estaba en su máximo esplendor, con todo Primal Scream entregado, todo preparado para los últimos coletazos de genialidad emocional, y no podía faltar Loaded de aquel disco que les hizo arrancar el camino de lo que son a día de hoy , Screamadelica, toda una revolución para el mundo de la música, que nos conto muy sutilmente que no hace falta correr para  bailar con locura.

Con la euforia por las nubes, nos regresaron a su indie-country-rock con Country Girl, que lleno la sala efervescencia rockera seguido como colofón a posiblemente al tema más famoso de Primal Scream “Rocks”.

Los fans incondionales de la banda les gustaría un concierto de tres horas pero Bob y su banda se metieron a los camerinos para poco después volver con una cancion de su disco homónimo I´m Losing  More Than Ever Have , parece que habían nacido para hacer este tipo de baladas y terminaron rompiendo las caderas del público con Movin On Up ( Screamdelica), las gargantas del público se rompían mientras la guitarra se fundía con ese histriónico riff que te eleva a los cielos.

No es por presumir, pero si no hubiera sido por el público de Madrid el concierto habría acabado aquí, se apagaron los amplificadores, los técnicos empezaron a recoger los pedales pero la gente no se dio por vencida , los canticos voraces de Madrid no dejaron más remedio a la banda que volver al escenario, Bob estaba entusiasmado, sin poder dejar de esbozar una sonrisa de oreja a oreja y cantando un Ole, ole, como ya sabemos, tristemente es conocido como una alarido muy español para el resto del mundo, y tocaron la canción que tenían que tocar para recordar ese momento, para despedirnos con un gran final feliz,… “Come Together”.

 

 

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